Manifiesto por la Libertad

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Consideraciones previas

  • Este manifiesto es anónimo y no responde a ideología política alguna.
  • Está redactado por ciudadanos independientes y no adscritos a ningún partido político.
  • Rechazamos la apropiación y aprovechamiento del descontento popular creciente por parte del partido político de turno.

Preámbulo

Los ciudadanos que apoyamos este manifiesto estamos hartos de la corrupción constante de la clase política y de la restricción de derechos y libertades, mientras los que dicen representarnos hacen y deshacen a su antojo, aplicando una justicia arbitraria y desigual, sin pensar en el bien de los ciudadanos.

Por nuestro futuro y el de nuestros hijos, queremos unas reglas de juego que produzcan un sistema de representación REAL y que los poderes del Estado estén elegidos por los ciudadanos, no por partidos políticos que velan prioritariamente por sus propios intereses sin considerar el interés general de la ciudadanía. Somos el pueblo ¡Pagamos, mandamos! Por tanto…

Yo, ciudadano de pleno derecho, exijo un cambio del sistema bajo el siguiente:

Manifiesto

1 》SEPARACIÓN DE PODERES LEGISLATIVO Y EJECUTIVO para que se garanticen los derechos y las libertades de los ciudadanos.

Los poderes deben vigilarse y contenerse recíprocamente, de lo contrario la corrupción es inevitable.

La única manera de conseguirlo es evitando toda relación de poder entre ellos, es decir:

  • Que las personas que los ostenten sean elegidas mediante elecciones separadas en el tiempo: elecciones presidenciales por un lado, elección de los diputados en cada distrito por otro.
  • Que ninguno de ellos pueda ejercer funciones del otro: el gobierno jamás puede hacer leyes, las hacen los diputados por sí mismos sin que el presidente tenga nada que decir.
  • Que ninguno salga del otro: los diputados no pueden votar, vetar o elegir al presidente ni a sus ministros.
  • Que la misma persona no esté en ambas instituciones al mismo tiempo: un diputado no puede ser a la vez ministro.
  • Que se puedan controlar mutuamente, que estén enfrentados: los diputados podrán destituir al presidente del gobierno a condición de disolverse y, de igual forma, el presidente podrá disolver el Congreso de los diputados a condición de dimitir, dando pie a nuevas elecciones.

Sólo así serían cámaras estancas, sin tener influencia el uno en el otro, estando enfrentados por el bien de los gobernados.

En España, los jefes de partido, que aspiran a presidir el poder ejecutivo (el gobierno), eligen a los diputados (poder legislativo) confeccionando las listas de partido. El pueblo es llamado a las urnas y vota esas listas, a menudo sin saber siquiera quiénes son los que allí aparecen, sólo por las siglas. En función del número de votos que cada lista consigue en cada circunscripción provincial (el voto no vale lo mismo según la provincia), se establece un reparto de escaños que genera una cuota de poder, ya que los diputados de cada partido obedecen como un único cuerpo lo que su jefe de partido ordena.

Una vez en el poder, ¿a quién obedecen los diputados?, ¿a los votantes que han ratificado la lista de partido, en la que no han podido elegir a ni uno solo de los nombres?, ¿o al jefe de partido que lo ha puesto en la lista y al que deben su salario y todos sus privilegios? El empleado obedece al jefe. ¿Acaso algún diputado vota en contra de su propio partido para defender los intereses de los votantes de su circunscripción? Y si fuera así, se consideraría un traidor dentro del partido y se le aplicaría lo que se conoce como “disciplina de voto” y sería multado o expulsado del partido, quedando secuestrados los intereses reales de la ciudadanía por los partidos. Si una lista no ha conseguido la mayoría absoluta, se realizan pactos entre los jefes de los partidos para conseguir que el jefe de partido que tiene más votos de entre los que pactan pueda tener el apoyo de otro jefe cediéndole sus diputados. Este “trapicheo” ocurre a nivel estatal, autonómico y municipal.

¿Qué separación de poderes puede existir donde el pacto entre partidos hace y deshace gobiernos? En esta partitocracia, todo se reduce al pacto y al reparto que surge tras éste. No hay constitución que limite el poder.

¿Es más fácil corromper a una sola persona que manda sobre el resto, o corromper uno por uno a 350 diputados libres?

2 》INDEPENDENCIA DEL PODER JUDICIAL para que todos los españoles seamos iguales ante la Ley.

Es necesario que el órgano superior que dirige y administra la Justicia (el CGPJ) no tenga relación alguna con los políticos. Ni el poder ejecutivo ni el legislativo pueden participar en su formación. Tal órgano debe ser elegido de forma directa por todos aquellos ciudadanos pertenecientes al mundo jurídico (abogados, jueces, procuradores, magistrados, etc.). Este órgano debe contar con presupuesto propio y policía judicial propia.

En España actualmente esto es ciencia ficción, el CGPJ es elegido por el poder legislativo y ejecutivo (políticos), y estos a su vez eligen al Tribunal Supremo. De igual forma, el Tribunal Constitucional (que no requiere que sus integrantes sean jueces) es elegido directamente por los políticos, y es utilizado por estos para corregir las sentencias del Tribunal Supremo que, excepcionalmente, no son de su agrado.

Asimismo, España cuenta con un Ministerio de Justicia y un Ministerio Fiscal, de tal manera que el Fiscal General del Estado depende del gobierno. La persona que debe acusar a un político, depende de que el político le dé la orden. Por no hablar de la figura del “aforamiento”, por la cual sólo el Tribunal Supremo puede juzgar a los diputados, pidiendo permiso previamente al Congreso, o sea a los mismos diputados. Estos privilegios y sinsentidos son inaceptables.

3 》SUSTITUCIÓN DEL SISTEMA ELECTORAL ACTUAL de listas de partido por un sistema sin listas, en el cual los electores elijan directamente a las personas en quienes confían.

Exigimos un cambio del sistema electoral para que los electores tengan verdaderos representantes que velen por sus intereses, elegidos directamente, sin listas de por medio, que actúen de acuerdo a lo que sus votantes le manden a la hora de redactar nuevas normas, suprimirlas o modificarlas. El sistema electoral se ha de componer de dos votaciones separadas: una para el legislativo y otra para el ejecutivo.

Por una parte, la elección al legislativo mediante circunscripciones o distritos uninominales que abarquen en torno a los 100.000 habitantes aproximadamente cada uno. Cada distrito electoral se corresponderá con un escaño en el parlamento y contará con una oficina donde el representante electo o su suplente atenderá a sus electores permitiendo una conexión constante entre los electores y su representante. Cada distrito celebrará unas elecciones a la que se presentarán candidatos de forma individual, poniendo su nombre y apellidos en las papeletas, independientemente de que pertenezcan a un partido político -los partidos tratarán de presentar a su candidato más capaz en lugar de al más obediente-, sin las siglas por delante. Como condición para ser candidato podría establecerse el requisito de conseguir un número de firmas -a determinar- por parte de los electores del distrito al que se quieren presentar y estar censados en el distrito.

La votación la gana el más votado, sin proporciones ni Ley D,Hondt ni ninguna otra complicación innecesaria. Si en la votación ningún candidato obtiene la mayoría absoluta, se hará una segunda vuelta entre los dos candidatos con más votos. Más les vale a los candidatos que sus propuestas y su voluntad política se amolde a lo que la mayor parte de sus electores demanden si quieren hacerse con el escaño de ese distrito y mantenerlo en el tiempo.

Si los electores del distrito ven que el representante está incumpliendo el programa electoral o no atiende a los intereses del distrito, pueden emprender un proceso de revocación (mediante firmas, por ejemplo) y destituirlo sin esperar 4 años. Dado que cada diputado defenderá a su distrito, desaparece la necesidad de autonomías que acerquen esta atención a las regiones y el sentimiento de muchos ciudadanos de que deben votar a partidos regionalistas para que atiendan sus intereses locales. Las leyes se harán de abajo hacia arriba, los intereses del ciudadano serán discutidos en el Congreso de los diputados en lugar de ser los diputados quienes inventan qué debe interesarnos. Que haya leyes que nadie quiere será impensable, como la tasa de autónomos, las leyes que permiten la okupación, la Ley Mordaza, la impunidad de los políticos, los impuestos abusivos.

Por otra parte, la elección del presidente del gobierno mediante una circunscripción única para todo el territorio nacional, un español un voto. No se votarían partidos sino candidatos, que tendrían papeletas con su nombre y apellidos, aunque el candidato pertenezca a un partido. El candidato con más votos toma posesión de la presidencia del gobierno. Si no hay mayoría absoluta de ningún candidato, se hará una segunda vuelta entre los dos candidatos que más votos han obtenido en la primera. Una vez elegido no hay más pasos a seguir, no hay más esperas, es libre de designar sus ministros, sin pactos, sin deber favores a independentistas o partidos bisagra, con total libertad de acción para actuar durante su mandato, dentro del marco limitado por las leyes que hagan los diputados.

4 》FIN DE LAS SUBVENCIONES A PARTIDOS POLÍTICOS, Sindicatos, Patronales y Medios de Comunicación para que se garantice la independencia y la transparencia de los diferentes mediadores sociales.

Impedir que haya alianzas con intereses espúreos entre grupos de poder, contrarios a los intereses de los gobernados, y desviación de fondos públicos a tales grupos.

Los partidos no son corporaciones gubernamentales, son órganos que han de pertenecer a la sociedad civil y que deben defender los intereses de las personas que los integran, no los del Estado.

Actualmente con nuestros impuestos subvencionamos a todos los partidos políticos, incluídos aquellos a los que jamás hemos votado (un votante «de derechas» está dando dinero partidos «de izquierda» y viceversa). No se trata del sueldo que reciben los políticos como cargos públicos sino grandes cantidades de dinero que van al partido para sus gastos internos en el ámbito privado.

Entendemos que para su transparencia e independencia estos representantes deben autofinanciarse exclusivamente con las cuotas de los afiliados.

Establecidas tales reglas del juego en una constitución,
los ciudadanos, a través de nuestros representantes, podríamos promover los siguientes cambios:

》 Derogación de todas las leyes que implican censura y castigo sobre la libre expresión ciudadana, así como de las leyes impuestas por real decreto que restringen los derechos fundamentales de los ciudadanos.

》Supervisión del temario impartido por el sistema educativo para impedir el adoctrinamiento ideológico dentro de colegios, institutos y universidades.

Debido a que existen tres tipos de educación: la de los padres, la de los maestros y la del mundo, si el Estado controla la educación está controlando un tercio de la educación en nuestras vidas. Si dura el suficiente tiempo como para que los hijos se conviertan en padres, el Estado controlará dos tercios de la educación y si, como ocurre actualmente, el Estado financia a todos los medios de comunicación, la educación queda supeditada al interés estatal y la verdad secuestrada por el interés político.

》Control presupuestario de los servicios esenciales (sanidad, enseñanza, justicia e infraestructuras) que evite el recorte paulatino al que han sido sometidos durante décadas y que asegure que nuestros impuestos son destinados a procurar su correcto funcionamiento.

Al margen de ideologías liberales o socialdemócratas consideramos que un país próspero debe garantizar a la ciudadanía servicios esenciales, y la igualdad de oportunidades dentro de un marco no ideológico.

》 Reducción de la plantilla política, sus privilegios y sus entramados administrativos.

En España hay un exceso de cargos públicos, duplicidades, administraciones “paralelas” creadas para evadir los controles de los funcionarios públicos y empresas públicas de dudosa finalidad. Los diputados, consejeros y concejales disponen de una serie de privilegios (dietas por desplazamiento, dietas por alojamiento, chóferes, guardaespaldas, vuelos en avión a precio reducido, sueldos desorbitados…) innecesarios para cumplir su función. Todo esto lo estamos pagando de nuestro bolsillo los españoles con el dinero que tanto esfuerzo nos cuesta ganar. No se trata de servicios públicos sino de caciques y sus cortijos.

¿Qué es el Manifiesto?

Las personas que promovemos el Manifiesto desde esta web no formamos ni formaremos una asociación ni un partido político. No pretendemos crear ningún tipo de estructura jerárquica. Toda asociación, grupo de personas, medio de comunicación o individuo que apoye el Manifiesto por la Libertad debe conservar su autonomía y seguir su propio camino. Sin embargo, es esencial que sus acciones sean conocidas y apoyadas por el resto de personas que compartimos los mismos fines básicos, expresados en los 4 puntos del Manifiesto. Desde las cuentas en redes sociales del Manifiesto se dará publicidad a todas las acciones encaminadas a conseguir tales fines.

El Manifiesto por la Libertad nace como una iniciativa sin dueño. Su principal finalidad es la de solventar un problema que muchas personas han identificado y es la fragmentación de los grupos disidentes con este Régimen. Cualquier persona que quiera que España se dote de una Democracia Representativa está necesariamente de acuerdo con los 4 puntos del Manifiesto, sin importar la forma de Estado preferida (monarquía, república…), la ideología de cada uno o la estrategia que cada individuo o grupo quiera seguir para conseguirlo. Por eso, es fundamental que estemos conectados, comunicados, que actuemos al unísono. Contacta con nosotros, únete al grupo de Telegram y conoce a otros como tú.

El Manifiesto es un acuerdo de mínimos, debe ser un punto de unión. Que cada persona que lo secunde lo haga suyo, que se esparza a los 4 vientos. Utilizadlo como una herramienta de difusión. Copiad el texto en vuestras webs, usadlo como carta de presentación ante otros grupos diferentes al vuestro, que os permita andar juntos a pesar de las diferencias. Acudid a entrevistas, publicad videos, explicádselo a vuestros familiares y amigos. Todos estamos a cargo de difundirlo y de organizar la acción que lo haga realidad. Nadie lo hará por nosotros.

Buscad personas a vuestro alrededor que os entiendan y ayuden, cread lazos, evitad caer en las trampas de la partidocracia que os enfrentan a unos contra otros. Este es el antídoto. Debatid, disentid, pero defended como uno solo la Libertad de todos los demás, porque sin ella ninguno de nosotros puede ser libre. ¡Adelante, la conquista de la Libertad se acerca con cada acción! ¡Por la Libertad de todos los españoles!